
Estoy leyendo este libro de Pitol, que es parte de una trilogía que se compendió en un libro llamado "Tríptico del Carnaval".
Hace unos meses atrás decidí tratar de leer lo que más pudiera. Eso debido a que vengo hace rato diciendo que lo más importante es leer y no escribir, influenciado claramente por varios de mis escritores favoritos. Si no me creen, lean las entrevistas de Bolaño, Vila-Matas, Fresán, entre otros.
Si lo sé. Ya los aburrí con la misma cantinela, pero la cuestión me pesó el año pasado. Ello porque el 2006 participé un par de meses en un blog grupal dedicado a la literatura, donde convergen visiones bastante ácidas con respecto a escritores, libros, y por supuesto a los blog dedicados a ella. Los invito a darse una vuelta por ahí pinchando
aquí.
Este grupito de escritores frustrados con el ego por las nubes me ayudó a darme cuenta que no había leído nada en mi vida. Lo que para una mente brillante como yo fue bastante difícil de asimilar. Sin embargo fue bueno. Influyeron de manera notoria en mi mirada a las letras. Y claro está, sigue siendo bueno leerlos en sus notables post, sin duda de lo mejorcito que se lee en estos reductos virtuales.
Debe ser que aún soy un maldito principiante-parásito, pero creo que aún no soy capaz de darme a entender con respecto a lo de la lectura versus escritura. Seguramente no debe ser culpa de mis escritos, que son una muestra de mi sublime capacidad, sino que un problema de los que leen. Insisto, lo mejor es leer.
De hecho, creo que sólo un par de los que comentaron el post anterior lo hicieron en el sentido y la idea que él tenía. Pero bueno, no se le puede pedir peras al olmo.
El asunto es el siguiente.
La decisión se mantiene. Este año leeré más, pero mucho más de lo que escribiré. Este blog, de seguir funcionando, se renovará una vez a la semana. Recuerden, lo importante es leer. Y leerlos claro está. No podría estar sin leerlos.
La temática de los post girará, en lo posible, en torno a la literatura. Sobre todo a libros leídos. Porque no lo olviden......leer, leer siempre más que escribir.
Si no les gusta no lean. Así de simple.
No eso no. Era broma. Lean me, Lean me mucho. Recuerden, lo mejor es leer(me). Y comenten, hagan ese ejercicio sublime que es la escritura.
Cómo podríamos estar sin escribir.
Viva la escritura....muera la lectura.En fin.
Están bien grandes para que les recomienden las cosas.
Hagan lo que quieran.
Lean si quieren. Escriban si les gusta.
Pierdan el tiempo como quieran.
Vuelvo a Pitol.
Y vuelvo con él a sumergirme en algo así como el lado B de las letras hispanoamericanas. Nada de realismo mágico, y los sucedáneos que de ello derivan. Lo siento Isabel, Roberto o Hernán. Leer siempre, pero que sea sabroso al degustar.
Escritores hispanoamericanos nacidos a mediados del siglo pasado. Aunque igual hay un margen para meter a otros.
Sólo genios. No se preocupen, entre genios nos entendemos.
A propósito de genios, se nos fue Herrera. Una lástima. Pero nos dejó su legado. God save to Herrera.
Ya.
Mucha tontera por ahora.
Eso.
No olviden que si quieren ayudar con lo de la campaña para la operación de mi esposa, la cuenta del Banco del Desarrollo es la 010-63-03751-2 a nombre de Juan Pablo Ortiz Moreno, su humilde servidor.